Mi Soledad
(Óleo sobre tela, 121 x 84,5 cm.)

 

Tomás Enrique Salazar

“tengo dieciocho años trabajando, apenas puedo, me meto en el cuarto del loco a pintar...”

Nace en Carúpano, Municipio Bermúdez, el 20 de diciembre de 1963. Cuando se va por la carretera de San José de Areocuar, vemos la parrillera El Clavo, a la derecha nos encontramos con el sector denominado Santa Eduviges, allí vive Tomás el albañil, pintor, con su familia, en la Calle Santa Eduviges, N° 58. Ellos invitan a pasar, a conocer el maravilloso orden de su mundo, paredes tapizadas de selva fantástica, familia que respeta el trabajo intenso de un creador incansable e inagotable. Desde 1 988, ha sido merecedor de diversos reconocimientos y, en el año 2000, el Botón de “BUEN CARUPANERO”.

Tomás Enrique Salazar nos introduce a un mundo mágico donde el tiempo y el espacio son manejados a su voluntad.

Su pintura es el umbral a la selva imaginaria poblada de raíces, ramas entrelazadas con flores fantásticas, irreales e hipertrofiadas, donde habitan ondinas y mujeres encantadas, mundos seductores que embriagan los sentidos y quiebran la voluntad, haciéndonos olvidar por algunos momentos nuestra realidad. Su pintura gracias al uso intuitivo del color, logra una atmósfera de transparencias que recrean un espacio infinito donde abundan esferas translúcidas, que levitan sin rumbo. La obra de Tomás Enrique logra transmitir armonía, permitiendo una lectura reposada y coherente dentro del aparente caos de su universo.